• Karen Ness

TOTALITARIANISM


anomía - ἀνομία; a no, nomía ley; ausencia de Ley.

anomia – estado psicológico de aislación y ansiedad resultado de anomía.

narrativa – una ideología distribuida a través de medios sociales centralmente controlados.


Este artículo se añadió después de la primera edición internacionalmente publicada y fue notablemente influenciado por el trabajo del psicólogo y master en estadística Matías Desmet en la psicología del totalitarismo.


En una Sociedad donde se han perpetrado y tolerado ampliamente las patologías sociales, muchos individuos ya no confían en los arreglos sociales existentes. Por anomía, el rechazo o ignorancia de la ley natural, estos individuos son incapaces de sostener más que los lazos sociales más superficiales y de confianza mínima. Esto puede llevar a malestares psicológicos que afectan la Sociedad misma. De acuerdo con Matías Desmet, estas condiciones son una ausencia de conexión social, una carencia de capacidad de encontrarle sentido a los fenómenos que los rodean, ansiedad sin causa concreta, y agresión generalizada. Estas dolencias corresponden al término anomia, sin acento, como lo describió Emile Durkheim.


Si la anomia se hace común en una Sociedad y si los medios de comunicación social populares son cooptados por la política, como lo señala Desmet, la ideología de quienes controlan los medios de comunicación puede ser propagada en forma de una narrativa que proporciona un enfoque para la ansiedad y agresión de la parte anómica de la Sociedad. La narrativa substituye lo que perdieron por anomía y les da algo por lo cual luchar y contra qué luchar.


Esta nueva narrativa le da sentido a la vida de los individuos con anomia, despeja la ansiedad en cierta medida, y vuelca la agresión hacia cualquiera que es una amenaza para la narrativa, para el sentido de la vida adquirido que calma la dolorosa ansiedad.

Con su ayuda activa y la de los medios populares, el ataque a la Ley se intensifica; los límites al uso del poder público pueden ser, entonces, completamente barridos por un gobierno que también está cooptado por la política. Esto se hace con el consentimiento de una mayoría del Pueblo, quienes probablemente no están en anomia, pero que creen la narrativa porque no ven o reconocen la conexión con la corrupción de las instituciones sociales.


Es lógico, entonces, basado en el análisis de Desmet, concluir que, en tal Estado, con tal proporción del Pueblo enfocado en una narrativa corrupta y muchos de ellos todavía en estado de anomía, que ignoran o no están dispuestos a respetar la Ley Natural, el gobierno se vuelve totalitario, donde el uso del poder público en todo aspecto de la vida de una persona se justifica con la nueva narrativa.


Esta justificación del uso del poder público en todo aspecto de la vida de una persona entra en contradicción directa con los principios de la Ley Natural que hacen posible la sociedad. Al abandonarse los principios de la Ley Natural, se da la persistente y eventualmente total destrucción de la Sociedad.


La conclusión de Desmet, basado en las premisas comprendidas en su teoría de la psicología del totalitarismo, es que, durante esta destrucción activa de la Sociedad, debemos expresarnos en los espacios públicos y, se espera, evitar que el Estado totalitario cometa las peores atrocidades. Concluye que es todo lo que podemos hacer. No dejar que el engaño nos pueda confundir y ayudar a aclarar las ideas para que tengamos menos miedo definitivamente puede evitar que entremos en anomia.


Estructuras sociales paralelas que respetan la Ley y permiten que nos mantengamos conectados con otros durante un período de totalitarismo son vitales para que una Sociedad sana pueda volver a reconstruirse.


Esto, sin embargo, únicamente puede hacerse con nuestro estricto respeto de la Ley, desafiando la corrupción rampante en las normas y legislación, para poder mantener los lazos sociales que tenemos, siendo lo más éticos y altruistas que podamos para poder afianzar esas relaciones profundas y sentimentales que nos pueden sostener psicológicamente a través de esos tiempos tan difíciles, hasta que, el Estado totalitario se destruye, Desmet cita a Gustav Le Bon y Hannah Arendt.


Esta auto-destrucción del Estado totalitario es una conclusión que puede ser explicada por la teoría de la dinámica social del Léxico Cívico. Para empezar, la confianza es un requisito para la reciprocidad y la cooperación. Segundo, la reciprocidad y la cooperación ambas son necesarias para que una organización pueda operar sosteniblemente. Si no hay algo que mantenga la organización funcionando además de la amenaza y el miedo, cuando se ausenta la coacción, ya no hay qué motive a que los individuos sigan haciendo lo que se requiere de ellos y, por ende, la organización se desintegra. Esto explica la desintegración de cualquier sistema colectivo basado exclusivamente en la coacción, o en el dinero, sea dicho de paso.

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